La vez de las vacaciones de la muela
revista cultural, espacio creativo para la expresión de lo que nos gusta
revista, cultura, arte, musica, peliculas, series, television, reflexion, psicologia, sociedad, estrenos, festivales, conciertos, noticias
17793
single,single-post,postid-17793,single-format-aside,ajax_fade,page_not_loaded,boxed,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-7.4,wpb-js-composer js-comp-ver-4.5.3,vc_responsive
vacaciones bolivia

31 ene La vez de las vacaciones de la muela

Llega un momento en la vida en el que nos ponemos medio jipis y el plan de ir caminando a todos lados y probar suerte en los contextos que toquen es super tentador.

Empezás a ver con otros ojos tu continente y decidís que es un buen día para conocerlo. Buscas aliado -en mi caso yo fui la aliada- armas mochilas (siempre más pesadas que lo recomendable) sacas un pasaje y te vas. En nuestro caso decidimos hacer Bolivia de sur a norte completo.

Arrancamos super motivadas y apenas cruzamos La Quiaca ya nos jodieron la motivación. Una vez más nuestra moneda, el peso, nos jugaba en contra y perdíamos poder adquisitivo frente a la moneda vecina, habló de Enero de 2013. Que más da, la vida que nos toca. Eso no podía ser lo grave de este viaje, claro.

Empezamos a adentrarnos en el país vecino, a comer lo que teníamos más o menos a mano, a dormir en hostels, a viajar en buses muy particulares –y cuando digo particulares confió en que los que han hecho un viaje similar podrán entender visualmente lo que significa que la gente viaje acostada en el pasillo, que suban gallinas con mucha naturalidad, que los baños jamás funcionen, que los conductores manejen tipo Fast and Furious por cornisa y que te pongan películas chinas con subtítulos chinos- 

Es importantísimo igualmente resaltar que en Bolivia tiene unos paisajes INCREÍBLES, en inmensidad, en diversidad, en color, en preservación. La gente es amable y tan cálida que los querés abrazar todo el día. Cocinan riquísimo y con tres cosas hacen platasos para morirse (prueben la sopa de maní, dio mío). Sin lugar a dudas, una vez que superas las primeras cuestiones, estas encantado.

En fin, la historia que nos compete se sucede en Potosí. Llegamos, ciudad hermosa, unas vistas desde miradores increiiiibles, cafés muy lindos, llenos de historia y tortitas ricas; yo leía Galeano y todo tenía sentido, todo era para apreciarlo dos veces, para entenderlo y procesarlo.

Eventualmente decidimos ir en una excursión dentro de las minas. Detalle a comentar, la humana que les escribe maneja una ansiedad poco delicada la cual decanta en bruxar como bestia. Para los ajenos al término significa apretar mucho los dientes cuando dormís. ¿Que sucedió!? La noche antes de la excursión, mientras dormía, bruxe tanto que me reventé una muela. MUY BUENO NO!??

Llame a mi seguro de viaje, el cual fue de NINGUNA ayuda. Tanto así que me dijeron: “Auto asístase, luego le reintegramos” (nunca sucedió, soretes). 

 Salimos en búsqueda del dentista más cercano que me dio unas cuantas droguitas y me asistió. Yo lloraba del dolor y del pánico de pensar que me iban a poner una muela de oro como se acostumbra ahí. En serio. Igual no pasó. Pero casi. Mentira.

Tenía la cara inflada como Quico, metí fiebre y todo como para darle aún más dramatismo a la historia; pero como buena aventurera me abrigue y me fui a las minas. Me arrastré, agache, salte y moje por todos esos túneles -que no podes creer como no colapsan sobre vos-.

 Aprendimos de los trabajadores, del día a día, de sus familias, compartimos bebidas, coca, cigarrillos, historias, anécdotas todo muy intenso. Todo había valido la pena.

Después seguimos viaje hasta La Paz, la Isla del Sol y todo marcha atrás nuevamente hasta Argentina. La máscara de Transformer se me arreglo recién como a los 5 días pero igualmente  así anduve por el altiplano con la cara desfiguradita, la muela dolorida; pero siempre terca y ansiosa por ver que más había. Tenía 22 años, lógico.

En fin, suerte en Montañitas, Machu Pichu, Bolivia, Cabo Polonio o lo que sea que esté de moda ahora para turistear jipimente amiguitos.

Tip: contraten un seguro de viaje mejor que el mío, en serio. Ah y si bruxan tómense un té.

 

Muriel

 

No Comments

Post A Comment