Síndrome de Broken Heart
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sindrome

21 mar Síndrome de Broken Heart

Cinco de las Universidades mas prestigiosas del costado Anglosajón, revelan resultados obtenidos en recientes descubrimientos sobre el síndrome de broken heart.

Son parte de aquellas noticias que llenan los noticieros cuando parecen quedarse sin muertos por la inseguridad, ni dólares de colores que hunden al gueto trabajador o benefician intereses propios y por qué no ajenos, los favores siguen siendo los mismo, ya lo decía cambalache, podría tranquilamente cambiar de canal, pero mi costado insuficiente sube el volumen.

Este síndrome no distingue clases sociales ni credos religiosos, los alelos dominantes como los recesivos están a merced de contagio, basta una mirada, un descuido de aquel alcohólico y drogadicto cupido, de las mentiras que guardamos en nuestros bolsillos por el simple hecho de estar en ambivalencia con nuestro ello y nuestro súper yo.

“Lamento comentarles”, dice quien lee la noticia, “no existe cura alguna, ni tiempo exacto de mejoría, se sepulta por obra y gracia de la tragedia, es un punto suspensivo de la cicatriz que está latente, que moldea los límites de los miedos, de los atrevimientos, de la vida, es una tormenta de arena de closidol, una pequeña película de almíbar con limón que cubre el espacio vacío pero, pero, pero, no tiene cura.”          

Esta patología, quizás más añeja que la gripe, tiene pocas probabilidades de muerte, ha incrementado el “número tipo” en los últimos cincuenta años, casi de la mano de la tecnología y las series de HBO. Es tortuosa, irónica y su principal característica es preguntar siempre, ¿Por qué?

Se creía, hasta 1990 que la cura se hacía presente con aquel bendito tiempo, aquel que hace unos días nos preguntábamos si por lo menos había dado el ingreso a medicina, fue esto desestimado entrando a los años 2000. El paradigma de este síndrome ha traído más guerras en el mundo que gente haciendo el amor.

Apago el tele, voy por mis cigarros, me dirijo al balcón, mientras en mi ordenador, solo o por cuestión de que ya nos conocemos, dispara el aleatorio y da comienzo a DO YOU REMEMBER THE FIRST TIME? de Pulp. Recuerdo en el momento, que se acerca el día de pagar los impuestos, busco entre mis contactos de whatsapp mi síndrome y le pido que pase a regularizar su situación: pagar las expensas de mi cama vacía, llena de nada.

 

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