¡Internet debe desaparecer!
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20 abr ¡Internet debe desaparecer!

Tengo 22 años, soy de Capital Federal – Argentina, y no tengo registro para conducir porque la única vez que intenté agarrar un auto, simios semianalfabetos ejercieron su poder machista deseando verme haciendo tareas hogareñas. Lógicamente no fueron los primates quienes me hicieron tomar la decisión de no estar nunca frente al volante, pero si ayudaron mucho.

Ahora que empecé la universidad y subirte a un colectivo, o a un subte, o a un tren pareciera que te somete al protagonismo de una película porno, a veces tengo que tomar un taxi.

Es de público conocimiento que los taxistas corresponden a una raza especial entre los seres humanos, o los primates; lo aprendimos en la vida cotidiana después de escuchar Arjona y con el día a día reconfirmamos que esta especie hija de puta no debiera existir. Con mal humor, con mal olor, a veces con un poco de baba, siempre encuentran la manera de cagarte la existencia; o porque toman el camino más largo, o porque no frenan cuando le levantas la mano un día de lluvia o por lo que fuere, los taxistas son unos hijos de puta. No todos, el 97,33% según un estudio de la Universidad de Michigan.

Con su afán de cagar la existencia de las personas que no ejercen su misma labor, esta raza no quiere siquiera que todos podamos vivir al menos un poco mejor, aggiornándonos a los nuevos paradigmas que se plantean en el mundo a partir de la existencia de Internet.

Los bobos, roncos y de comezón en la ingle, estos últimos días se encargaron de convertir a Buenos Aires en un caos con masivos cortes en las principales intersecciones cagándonos, nuevamente, la vida al resto de los mortales. La razón: la llegada de Uber a Buenos Aires.

Esta aplicación que ha tenido éxito en las grandes urbes civilizadas pero que en Buenos Aires no podrá ser a raíz de casi obesos de espalda peluda con taparrabos  y bates de madera, al grito de “COMPETENCIA DESLEAL”. Pajeros.

Consideran competencia desleal a las nuevas formas de facilitarnos, en este caso, el transporte como si en la Argentina no existiesen los remises truchos, por ejemplo.

Entendiendo que la tarifa de los taxis sea completamente superadora a la que ofrece el servicio Uber, entonces deberían quejarse y luchar contra la burocracia que les afana, no contra los nuevos paradigmas, ¡gomas!

Siempre supimos, desde que apareció Internet, que la vida cotidiana de las personas iba a ir mejorando en calidad pero el riesgo a perder el trabajo siempre iba a estar caminando en paralelo. Sencillamente porque las cosas van cambiando. Algo como: menos por aquí, pero más por allá…

Yo, no deseo que las personas pierdan su trabajo, mas sí deseo que todos podamos vivir mejor, con las facilidades que la interconexión global nos pueda ir suministrando. Lamentablemente el Blockbuster de ayer es el Netflix de hoy; los discos de ayer, el Spotify de hoy; las cartas de ayer, los mails o Whatsapp de hoy. Los tiempos cambian, queridos primates.

¿Qué pasó con todas estas industrias? Se fueron aggiornando, tal es así que hoy para escuchar radio no es necesario sí o sí un aparato receptor de Am/Fm, ni un televisor para ver televisión, incluso, a partir de la llegada de Periscope las grandes cadenas teledifusoras podrían llegar a tener una notable reducción de equipos, simplificadas en un mero smartphone.

¿Y qué pasa?  El mundo avanza hacia nuevos paradigmas, revoluciones constantes, cambios inminentes y a los seres normales no nos queda otra más que cooperar y no quedarnos estancados leyendo las noticias de ayer, mañana.

Taxistas, por favor reconsidérenlo y de paso suscríbanse a Uber

 

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